04Feb

Relatos Sexuales y Eróticos – “Mi mejor amiga y yo”

Durante mi tercer año de secundaria mantuve una relación de 6 meses con un chico de otra escuela; estos temas eran absolutamente prohibid0s ya que la escuela era de monjas del Sagrado Corazón, éramos puras mujeres dentro de un lugar demasiado pequeño y muchas nos conocíamos desde inicios de la primaria o incluso antes.

Todo comenzó cuando mi novio y yo peleamos, era casi el fin de nuestra relación, pues le había encontrado una serie de mensajes sospechosos con un amigo suyo, cosas que indicaban una infidelidad gay… estaba debastada y pasé esa noche derramando lágrimas.

Al siguiente día asistí a la escuela con normalidad, mi mejor amiga notó mi tristeza y me propuso ir al baño a intentar relajarme y contarle lo que había sucedido. Yo sabía que ella tenía gusto por ambos sexos, sin embargo jamás me había hecho una insinuación como ese día donde tuve mi primer orgasmo lésbico. 

Platicamos sobre lo ocurrido con mi amigo y de la nada ella me besó apasionadamente, como si me hubiese esperado toda la vida, su lengua llegaba a mi garganta y sentí un delicioso asfixio que me llenó de placer y de agua en mi ropa interior, ella insertó sus dedos en mi clítoris y comenzó a masajear insistentemente. Sentí sus pechos sobre los míos y eso provocó que me excitara aún más.

Paró de besarme y me miró con ojos de deseo, mismos que jamás olvidaré por que fue una especie de comunicación telepática donde entendí que ella deseaba que lamiera su vagina, accedí a hacerlo sin pensarlo pues estaba demasiado caliente por el momento. Estaba completamente depilada y sus labios vaginales eran rositas, tenía un delicioso olor y estaba tan húmeda como yo. La lamí hasta que mi mandíbula se cansó y ella eyaculó, afortunadamente esto lo hicimos entre clases, lo cual lo hizo más sexy aún por que teníamos esa adrenalina de ser descubiertas por las monjas u otra compañera, fue lo más delicioso de mi vida por que eso hizo que olvidara a mi noviecito y abriera mis horizontes a otras personas aún más interesantes…

Ahí no paró la historia, al siguiente día volvimos a utilizar la conexión telepática mientras la madre daba una clase de física demasiado aburrida, mi amiga volteó a verme con complicidad haciéndome una seña de “vayamos al baño”. Alcé la mano y solicité ir a la enfermería por un incómodo dolor de estómago que en realidad era un deseo sexual, le pedí a la madre ser acompañada por mi fiel amiga, salimos y corrimos con desesperación con nuestras mochilas, ella traía una sorpresa.

Nos metimos a un cubículo e inmediatamente insertó su mano en mi pantaleta, realicé un jadeo de placer y ella se detuvo para sacar esa sorpresita que tenía, era un consolador doble, tenía 2 penes para masturbarnos ambas y poder llegar al clímax, antes de penetrarnos sacó una crema sensibilizadora para mi virgen vagina y me masajeó por unos segundos para que hiciera efecto, yo hice lo mismo con sus preciosos labios que me dejaron empapada el día de ayer.

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Insertó el dildo en su vagina y en la mía, me levantó la pierna derecha y realizó movimientos suaves para llegar a nuestros puntos Gs, era mil veces mejor que el baboso de mi novio, ella me embestía como nadie lo hizo, con ese carácter, esa preciosa cara y el fabuloso dildo que trajo, llegué al orgasmo en menos de 3 minutos, jamás había experimentado, mi vagina palpitó y se contrajo muchísimas veces mientras me escurría completa, me dio las gracias con un tierno beso, nos pusimos la ropa interior y bajamos nuestras faldas, salimos del cubículo del baño con cautela para no ser vistas y fue ahí cuando ocurrió lo inesperado. Una compañera nueva nos había estado espiando y al momento de salir nos tomó de nuestras chichis y comenzó a besar a mi amiga, desconcertada pero a la vez excitada me dejé llevar y me masturbé mientras ellas se tocaban; hicimos un delicioso beso de 3 y salimos corriendo por que escuchamos a una de las madres buscándonos ya que nos habíamos demorado más de media hora.

Regresamos al salón donde la clase de física ya había terminado y era momento de volver a nuestras casas. Mi noviecito me buscó esa tarde y me pidió con lágrimas que regresaramos, le contesté:

-Lo siento, alguien mejor que tú provocó un orgasmo que no sentiré de nuevo estando contigo.

Se fue con rostro de decepción pero yo estaba feliz al saber que mis 2 amigas y yo nos encontraríamos en el cubículo donde toqué el cielo.

Escrito por: Valeria J.A

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